PUÑUY PAMPA

On 30 abril, 2011, in Las mil y una noches andinas, by admin

En la Bahia de Puno, a orillas del Lago Titicaca, habitaron grupos de hombres cazadores recolectores, la mas antigua civilización que hubiera vivido en esta zona son los hombres que dejaron como testimonio de su paso las pinturas rupestres de Salcedo entre los años 8,000 a 2,000 a.c.; alrededor de los años 2000 a.c. al 400 d.c., en este vasto altiplano se desarrollo la cultura Qaluyo, con vestigios de ceramica encontrados que corresponden al 1800 a.c., asi como tambien se presenta la cultura Pukara, caracterizada por monumentales construcciones en forma de pirámide, grabados y labrados líticos, estelas y particular alfarería, predominando en todo el altiplano hasta el año 800 a.c. Antes de la Cultura Tiahuanaco, existe una cultura intermedia que esta constituida por la Cultura Cusipata, cuyos restos son mas finos y cuidadosos en relacion a la cultura anterior. Entre los años 800 y 1200 la influencia de la Cultura Tiahuanaco involucro el altiplano, destacando en arquitectura, la litoescultura, la cerámica, la textileria, lograron aprovechar al máximo los espacios agrícolas y recursos lacustres, así como plasmaron en sus piezas iconografía religiosa sorprendente. En el eclipse de los Tiahuanacos entre 1100 – 1350 d.C. surgen Señorios políticamente independientes como los Q ollas en Sillustani, Lupacas en Molloko y los Aymaras.En el Siglo XV los Incas lograron conquistar los Señorios de la Region del Cusco, derrotando en terririo de la Region Puno a los Aswankaris, tambien se enfrentaron a los Hatun Qollas (Sillustani, Atuncolla) abriendo una franja al norte del Lago Titicaca entre Paucarcolla y Taraco, pero los Aymaras, o Aymaraes nunca se doblegaron, los descendientes de estos como los Lupacas, Lupijaques o Hijos del Sol fueron pueblos que siempre dominaron el Altiplano.
Ante la imposibilidad de conquistar por la fuerza el Altiplano, los Incas combinaron sus estrategias militares, llegando a las Alianzas pacíficas como las que establecieron con los Lupacas es así que la influencia Incas se destaca en el labrado de piedras que se observa en las chullas de Sillustani o en Cutimbo, o en el Inca Uyo de Chucuito o el Inca Anatahui de Ccopamaya (Acora).
A orillas del Titicaca se formo uno de los poblados indígenas ribereños de la bahía interior del Lago, quienes se dedicaban a la agricultura y pesca, quienes habitaban el lugar conocido como Puñuy Pampa o lugar de descanso, donde los lugareños brindaban hospedaje y alimento a los viajeros, constituyéndose como un lugar obligado de paso y trayecto del camino real de los Incas, luego de los Españoles y posteriormente de legiones libertarias. Un primer documento donde se nombra a Puno como tal, es la Cedula de Encomienda del 1 de agosto de 1535, en la que Francisco Pizarro hace entrega a Gomez de mazuelas de la Encomienda de Puno.
En 1543 llegaron los primeros españoles llamados Pedro Martinez y Diego Agüero, como primeros españoles que llegaron a pisar estos bellos parejes contenidos en el Altiplano.
A finales del XVI e inicio del XVII muchos grupos especialmente expedicionarios principalmente de andaluces y vizcainos, llegaron a esta zona y es así que los andaluces José y Gaspar Salcedo, atraídos por las vetas de plata de Laykakota (Laguna embrujada) fundaron la ciudad de San Luis de Alba en 1657, la misma a varios kilómetros de Puñuy Pampa, dicha ciudad de San Luis de Alaba llego a tener hasta diez mil habitantes, como consecuencia del conflicto social generado por los hermanos Salcedo y enterado de los sangrientos disturbios y motivado por la codicia llega a Puno el Virrey Conde de Lemos con la finalidad de restablecer el orden, es así que hizo ejecutar a Jose Salcedo y desterró a Gaspar Salcedo, mando destruir la ciudad que estos fundaron y ordeno el traslado de dicho pueblo al lugar denominado San Juan Bautista de Puñuy Pampa al que conocemos como Puno y la Parroquia San Juan Bautista, este traslado sucedió un 4 de noviembre de 1668 y en dicha fecha se otorgo a dicho lugar el titulo de Villa con los nombres de Concepción y San Carlos de Puno.