CHOQUEQUIRAO

On 4 noviembre, 2010, in Cusco, by admin


Los restos arqueológicos de Choquequirao han sido considerados tan importantes y extensos como los de Machu Picchu. Se sitúan sobre una amplia meseta andina en la provincia de La Convención, en pleno valle de Vilcabamba. Los arqueólogos presumen que se trata de una de las tantas ciudadelas perdidas en Vilcabamba, donde los incas se refugiaron a partir de 1536. Choquequirao es un extraordinario complejo que consta de nueve grupos arquitectónicos de piedra. Posee cientos de andenes, habitaciones y sistemas de riego. Gracias a la labor iniciada en 1993 por el Plan COPESCO y por el Instituto Nacional de Cultura del Cusco, el 30% del gigantesco complejo ha sido despejado y habilitado para el turismo nacional y extranjero.
Referencia histórica
La primera mención sobre Choquequirao, aparece gracias a la investigación sobre el pueblo de Cachora, realizada por el historiador Cosme Bueno en 1768. Aunque recién en el siglo XIX fue dado a conocer por los franceses Eugene de Santiges (1834) y Leónce Angrand (1847). El sitio cayó luego en el olvido hasta que en 1911, Hiram Bingham, acompañado por los pobladores, visitó el lugar y llamó la atención sobre su importancia. Los trabajos de limpieza y excavación se iniciaron en la década del setenta.

Choquequirao se compone de nueve sectores, entre los que destacan el centro político religioso, el sistema de fuentes y canales con acueductos, y el grupo de las portadas. Es preciso recalcar el carácter religioso de este complejo. La arquitectura se encuentra distribuida alrededor de una explanada o plaza principal, y se complementa por un muy bien conservado sistema de andenería agrícola. Los restos arqueológicos se distribuyen en la parte descendente del cerro Choquequirao y se agrupan a manera de pequeños barrios, un tanto separados entre sí, siguiendo un probable criterio de función y rango social.

La zona residencial se encuentra en la parte descendente, mientras que los flancos de las montañas contienen las andenerías de cultivo. Algunas de ellas tuvieron canales de riego y fueron usadas de manera permanente, mientras otras fueron, al parecer, temporales.

La zona ceremonial se encuentra en la parte denominada Plaza Principal, mientras que en la parte alta destaca una serie de sofisticados edificios.

Choquequirao fue, al parecer, un enclave económico conectado con la selva y con ciudadelas importantes como Machu Picchu y Písac. Posee una extraordinaria vista hacia la vertiente de Río Blanco y del Cañón del Apurímac. A lo lejos, se divisa el fabuloso nevado Salcantay.

El complejo está situado en una zona de montaña baja o ceja de selva, al noroeste del cañón del Apurímac. Alberga una ecología particular, que se caracteriza por la abundante vegetación. El clima cálido -propio de la zona- se alterna con temperaturas frías, lo cual contribuye a la diversidad de flora y fauna. Estas condiciones geográficas fueron aprovechadas de manera prodigiosa por los incas.

Antes de la intervención de COPESCO, las ruinas se encontraban cubiertas por una densa vegetación de árboles y pequeños arbustos de diversas especies, que escondían las construcciones. La investigación arqueológica en Choquequirao, se ha orientado fundamentalmente hacia la implementación de excavaciones sistemáticas, que constituyen el primer paso para acercarnos a la historia del lugar. Pero al mismo tiempo, existe el interés de dar a conocer el lugar y habilitarlo para expediciones turísticas.

Formas de acceso
Actualmente la vía terrestre es la única forma posible de alcanzar la ciudadela de Choquequirao. La ruta más conocida es tomando la carretera rumbo a Abancay y en el km. 154 elegir el desvío que lleva al pueblo de Cachora, desde allí se debe realizar una caminata cuesta arriba de unos 30 km, cuyo recorrido alcanza los dos días de duración. También es posible acceder por otros poblados aledaños, sin embargo, la ruta puede ser más accidentada.